La radiación ultravioleta puede dañar la piel y los ojos incluso cuando el aire no se siente extremadamente caliente. La OMS recomienda medidas de protección solar cuando el índice UV alcanza 3 o más.
Use capas de protección
Sombra, ropa, un sombrero de ala ancha y gafas de sol reducen la exposición a los rayos UV. El protector solar es una capa adicional y no un permiso para permanecer indefinidamente bajo el sol fuerte. Vuelva a aplicarlo según las instrucciones del producto, especialmente después de nadar, sudar o secarse con toalla.
Los niños necesitan un cuidado particular
La piel joven es especialmente vulnerable a los daños por UV. Fomentar hábitos de protección solar desde temprana edad y evitar el bronceado intencional. Las camas de bronceado y las lámparas solares también exponen la piel a la radiación UV dañina.
Hacer que se evalúen lesiones cutáneas nuevas, cambiantes, sangrantes o irritadas persistentemente. Las personas con muchos lunares atípicos, cáncer de piel previo o antecedentes familiares importantes pueden necesitar una vigilancia más estructurada.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
