Antes de pasear, recoger a un niño del colegio o comer al aire libre en Malta, consulte la previsión local de radiación UV además de la temperatura. El índice UV describe la radiación ultravioleta, no el calor que se siente durante el día. Una brisa fresca no indica si la piel y los ojos necesitan protección.
Cuando el índice UV sea de 3 o más, prepare la protección antes de salir. Busque sombra y elija ropa que cubra la piel expuesta, un sombrero de ala ancha y gafas de sol con protección UV. Considere cambiar la hora o el recorrido de un recado para pasar menos tiempo bajo una luz solar intensa. La sombra ayuda, pero no bloquea toda la radiación UV reflejada o dispersada.
Utilice un protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior en la piel que no cubra la ropa, siguiendo las instrucciones del producto. Vuelva a aplicarlo cada dos horas, especialmente después de nadar, sudar o secarse con una toalla. El protector solar es una parte de la protección; no es un permiso para permanecer más tiempo al sol.
Deje el sombrero y el protector solar en un lugar donde los vea antes de salir. Si su trabajo le obliga a estar al aire libre, hable con su empleador sobre la sombra y las medidas de protección. Consulte a un profesional sanitario o farmacéutico sobre precauciones adicionales si un medicamento o una afección cutánea aumenta su sensibilidad al sol; no suspenda por su cuenta un tratamiento prescrito.
Pida asesoramiento individual sobre la sensibilidad al sol o una lesión cutánea que esté cambiando. Busque atención médica sin demora si tiene una quemadura solar extensa con ampollas o se encuentra mal después de exponerse al sol.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
