El clima caluroso aumenta la pérdida de líquidos y coloca una carga adicional en el sistema cardiovascular. El riesgo aumenta con la actividad física intensa al aire libre, la edad avanzada, el embarazo, ciertas enfermedades crónicas y algunos medicamentos.
Hidrátese antes de estar deshidratado
Beba regularmente durante condiciones de calor en lugar de esperar a tener mucha sed. El agua es adecuada para la mayoría de las actividades diarias rutinarias. Durante sudoración intensa prolongada, en ocasiones puede ser útil reemplazar electrolitos, especialmente con actividad de resistencia o pérdida significativa de líquidos.
Ritme el ambiente, no solo el ejercicio
Traslade la actividad exigente a las partes más frescas del día, busque sombra, use ropa ligera y tome descansos. Nunca deje a niños, adultos mayores o animales en un vehículo estacionado.
Conozca los signos de enfermedades por calor
Mareo, debilidad, dolor de cabeza, náusea, confusión, colapso o incapacidad para enfriarse merecen atención. La confusión, alteración de la conciencia o sobrecalentamiento severo pueden indicar una emergencia médica.
Busque ayuda urgente en caso de confusión, colapso, debilidad severa, vómitos persistentes o sospecha de insolación. Pregúntele a su médico cómo el calor puede interactuar con los diuréticos, los medicamentos para la presión arterial u otros tratamientos a largo plazo.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
