La diabetes tipo 2 se desarrolla a través de una combinación de susceptibilidad genética y factores modificables. Las personas con prediabetes tienen glucosa en sangre por encima del rango normal pero aún no en el rango de diabetes. Esta es una oportunidad importante para la intervención.
Pequeños cambios pueden ser clínicamente significativos
Los programas de estilo de vida estructurados han demostrado que la pérdida de peso modesta en personas con sobrepeso, una alimentación más saludable y un aumento de la actividad física pueden reducir sustancialmente la progresión a diabetes tipo 2. El objetivo no es una “dieta para la diabetes” temporal, sino un cambio duradero en los hábitos.
Conozca su riesgo individual
El riesgo es mayor con antecedentes familiares, sobrepeso u obesidad central, diabetes gestacional previa, ciertos orígenes étnicos, inactividad física y algunas condiciones médicas. Las pruebas de sangre son la única manera de identificar la prediabetes de forma fiable; los síntomas a menudo están ausentes.
Pregunte acerca de las pruebas de glucosa o HbA1c si tiene factores de riesgo, diabetes gestacional previa, sed o micción inexplicables, infecciones recurrentes o pérdida de peso inexplicable.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
