Las caídas pueden afectar a la confianza y la autonomía, y algunos riesgos pasan inadvertidos en una casa conocida. Empiece por un recorrido que utilice a menudo, como el trayecto del dormitorio al baño. Revíselo con la iluminación que realmente utiliza, también por la noche.
Busque alfombras sueltas, cables por el suelo, desorden, superficies resbaladizas y mala iluminación. Mantenga los objetos de uso frecuente al alcance para no tener que subirse a los muebles. Pida ayuda para los cambios que no pueda hacer de forma segura. El calzado adecuado y unos pasamanos firmes también pueden ser importantes.
La seguridad en casa complementa la fuerza, el equilibrio, la visión y una revisión de los medicamentos cuando corresponda. El ejercicio debe adaptarse a su capacidad, y alguien con mareos o caídas recientes puede necesitar una valoración individual. No deje los medicamentos porque sospeche que contribuyen a una caída; comente esta preocupación con su profesional sanitario.
Hoy, elimine un peligro concreto u organice ayuda para hacerlo. Si se ha caído, comuníquelo en lugar de considerarlo simplemente parte del envejecimiento. Comprender por qué ocurrió puede orientar los siguientes pasos y ayudarle a recuperar la confianza al moverse.
Solicite una valoración por caídas, nuevos problemas de equilibrio o mareos. Busque atención urgente tras una caída con lesión en la cabeza, dolor intenso, incapacidad para apoyar el peso o pérdida de conocimiento.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
