La actividad física no tiene que realizarse en una sola sesión larga. Una caminata corta puede ayudarle a empezar a crear una rutina, y las pequeñas cantidades de actividad también cuentan. Elija una ocasión que encaje en su día, como un descanso entre tareas o un paseo con un amigo.
Empiece con una duración y un ritmo que le resulten manejables. Use calzado adecuado y elija una ruta segura. En Malta, tenga en cuenta la sombra y las horas más frescas durante el tiempo caluroso. Si no puede caminar cómodamente, pregunte por otra actividad adaptada a su movilidad.
A medida que mejore su forma física, aumente gradualmente el tiempo o el ritmo. La mayoría de los adultos deberían avanzar hacia una actividad aeróbica regular y ejercicios de fortalecimiento muscular, pero un objetivo de salud pública indica una dirección hacia la que progresar, no exige hacerlo todo el primer día. Caminar tampoco sustituye todos los ejercicios de fuerza o equilibrio.
Para hoy, decida cuándo caminará y qué podría interrumpir el plan. Prepare una alternativa más corta para un día ajetreado. Si aparecen síntomas preocupantes, deténgase y solicite una valoración en vez de seguir a pesar de ellos.
Solicite consejo médico si tiene molestias en el pecho relacionadas con el ejercicio, desmayos inexplicables o una falta de aire inusual. Llame al 112 ante dolor intenso en el pecho, colapso o dificultad respiratoria grave.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
