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Vivir en Malta · 3 min leer

Reduzca la entrada de luz solar en las habitaciones cuando haga calor

Sombree las ventanas expuestas al sol cuando el aire exterior esté más caliente que el interior, y ventile por la noche solo cuando el aire de fuera esté más fresco. Si su casa sigue estando caliente, pase 2–3 horas durante el día en un lugar fresco, si es posible.

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No consta una revisión clínica individual de este artículo. Política editorial · English

La luz solar directa puede calentar una habitación y las superficies de su interior, lo que aumenta el calor en casa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja cubrir las ventanas con persianas o contraventanas durante el día cuando la temperatura exterior sea más alta que la interior, y abrir las ventanas después del anochecer cuando el aire exterior esté más fresco que el interior. Esta es una parte de un plan más amplio para el calor, no una garantía de que la casa se mantendrá fresca.

Si el sombreado y la ventilación nocturna no mantienen fresca su casa, la OMS recomienda pasar 2–3 horas durante el día en un lugar fresco. Esta puede ser una opción cuando su casa está especialmente caliente; considere qué resulta práctico y accesible para usted. La OMS también aconseja evitar la actividad física extenuante durante las horas más calurosas del día, buscar sombra al aire libre y mantenerse informado sobre las alertas oficiales de calor.

Una secuencia práctica

  1. Observe qué ventanas reciben luz solar directa. Considere cómo cambia la exposición a lo largo del día; no todas las ventanas necesitan el mismo enfoque.
  2. Antes de que la luz solar caliente una habitación, cierre sus persianas o contraventanas. Mantenga las ventanas cerradas mientras el aire exterior esté más caliente que el interior, especialmente en los lados expuestos al sol.
  3. Reduzca el calor adicional en el interior. Apague los aparatos eléctricos que no necesiten estar encendidos, tal como aconseja la OMS.
  4. Compare las condiciones del interior y del exterior después del anochecer. Si fuera hace más fresco, abra las ventanas para dejar entrar el aire nocturno. Ciérrelas de nuevo cuando el aire exterior se vuelva más caliente que el interior o vuelva la luz solar directa.
  5. Tenga en cuenta las recomendaciones sobre los ventiladores. La OMS aconseja usar ventiladores eléctricos solo cuando la temperatura sea inferior a 40 °C, y señala que por encima de 40 °C los ventiladores calientan el cuerpo. Esta recomendación no significa que nunca se deba usar un ventilador ni que no pueda ayudar en ninguna circunstancia. Con calor extremo, dé prioridad a otras recomendaciones de la OMS para refrescarse, como ir a un lugar fresco, darse una ducha o un baño frescos, o mojarse la piel con un paño húmedo, un pulverizador o ropa ligera mojada.
  6. Tenga presente un plan más amplio para el calor. Busque sombra y evite la actividad física extenuante al aire libre durante las horas más calurosas del día. Compruebe periódicamente cómo están las personas que podrían ser más vulnerables, incluidas las mayores de 65 años, las personas con enfermedades cardíacas, pulmonares o renales, las personas con discapacidad y quienes viven solas. Estos son ejemplos, no una lista completa.

Cómo ponerlo en práctica

Si el sol de la tarde da en la ventana de un dormitorio, cierre la contraventana antes de que la habitación empiece a calentarse y mantenga la ventana cerrada mientras el aire exterior esté más caliente. Más tarde, compare las condiciones del interior y del exterior. Si el aire nocturno está más fresco, abra la ventana para ventilar; ciérrela de nuevo cuando el aire exterior se caliente. Si la casa sigue estando caliente, considere pasar 2–3 horas durante el día en un lugar fresco. El momento y las opciones dependerán del tiempo, de la habitación y de lo que esté a su alcance.

Limitaciones que debe tener en cuenta

El sombreado y la ventilación no garantizan que la casa esté fresca, y el aire nocturno puede no estar más fresco que el interior. Las casas varían en cuanto a su exposición al sol y a cómo retienen el calor. Este consejo no sustituye un plan para el calor al aire libre ni el asesoramiento médico individual. Las personas con mayor riesgo, incluidas aquellas con problemas de salud existentes, discapacidades o apoyo limitado, pueden necesitar ayuda adicional cuando hace calor. Un profesional sanitario puede ayudarle a planificar según sus necesidades individuales.

Cuándo hablar con un médico

Pida asesoramiento individual a un profesional sanitario si tiene un problema de salud que pueda verse afectado por el calor o necesita ayuda para planificar qué hacer cuando haga calor. Siga las alertas oficiales de calor y busque ayuda urgente si alguien parece encontrarse gravemente mal a causa del calor.

Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.

Personaliza el consejo

La orientación general es útil. Su propio perfil de riesgo es más importante.

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