El estrés es una respuesta biológica normal, pero el estrés prolongado o abrumador puede afectar el sueño, la concentración, el apetito, la presión arterial, el consumo de alcohol y la calidad de vida en general. Afrontar el estrés de manera saludable no consiste en eliminar todos los factores estresantes; consiste en mejorar la recuperación y reducir la sobrecarga evitable.
Use estrategias simples y repetibles
La actividad física regular, el sueño consistente, los descansos estructurados, el tiempo al aire libre y mantener el contacto social pueden apoyar la resiliencia. Una rutina diaria breve suele ser más sostenible que un plan ambicioso utilizado solo ocasionalmente.
La conexión es parte de la salud
La OMS incluye la conexión con otros entre los comportamientos de autocuidado saludable. El aislamiento social y la soledad persistente pueden afectar el bienestar y pueden empeorar otros problemas de salud.
Hable con un médico si la ansiedad, el mal humor, el pánico, los trastornos del sueño o el estrés son persistentes, empeoran, afectan la función diaria o están acompañados de pensamientos de autolesión.
Este artículo es información de salud general y no reemplaza una evaluación médica individual, diagnóstico o plan de tratamiento.
